
Os cuentola cena favorita del maestro Herrera (Don Carlos) como la relata en su libro:
Cortamos los patatas a lo pobre, es decir, cortas, planas y con un cierto grosor (no demasiado). Cuando el aceite (abundante) esté bien caliente las echamos al fuego. Inmediatamente bajamos el fuego al mínimo. Salamos y añadimos un par de pimientos verdes troceados.
Vamos dando vueltas de manera que la patata se fría y se cueza a la vez, es decir, se va volviendo blanda y sabrosa.
Cuando esté casi hecha sacamos parte del aceite de oliva de la sartén y subimos el fuego para dorar la patata.
Ya dorada la servimos.
El otro día las hice de guarnición(con tapadera la sartén) y doy fe de su exquisitez.
Uno de mis sobrinos (buen cocinero) hace un requiebro y en el momento de servir las patatas les pone inmediatamente encima unas tiras de jamón curado pero un poco tierno. La grasa se funde y la "pobreza" del plato queda en entredicho.
ResponderSuprimirAlgo parecido, aunque con las patatas muy crujientes, son las "patatas San Francisco" que ponen en Alicante: espléndida tapa.
El complemento de jamón casi me lo imagino, Manuel. Y si es muy veteado aún mejor (pero ya no serán a lo pobre).
ResponderSuprimirLa receta de Alicante deberá ser (no la probé) una delicia.
Eres una enciclopedia.
Soy un curioso glotón. ¡Qué le vamos a hacer!
ResponderSuprimirPues mira tu que no sabía que cocinar hoy de guarnición y esta receta es sencilla y rapida...me gusta...me pongo con ella :) SAúdos e apertas
ResponderSuprimirde pobre nada muchos ricos no comen tan bien como nosotros eltan buenisimaaaaasss
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